LA ALFARERÍA DE AGOST

La tradición de la alfarería de Agost se remonta, por lo menos, al siglo XVIII. Por falta de estudios sistemáticos de arqueología y de archivo, en este momento no podemos decir más. Como testigo de aquellos tiempos nos queda la ermita, fundada en 1821 y dedicada a Santa Justa y Santa Rufina, las patronas del oficio.

Los primeros talleres eran pequeños, prácticamente viviendas - talleres en la calle Alfarería, cerca de la fuente.

A finales del siglo XIX, se construyeron las primeras alfarerías con la vivienda familiar adosada. Con el edificio donde está ubicado el Museo de Alfarería, se conserva un ejemplo de ellas.

Hoy, las fábricas se encuentran en zonas más amplias en las carreteras principales.

En la actualidad hay 12 alfarerías.

El producto más conocido de la alfarería de Agost es el botijo blanco. Más de 40 modelos diferentes en varios tamaños tienen su origen aquí. Por toda España quedan clientes que le aprecian por el buen sabor que adquiere el agua.

Seis de las doce alfarerías lo fabrican con las técnicas tradicionales para mantener su calidad. gastan las arcillas locales para la preparación del barro y cuecen en los hornos morunos o de leña, a fuego directo.

En el Museo de Alfarería se pueden ver todas estas instalaciones y el proceso documentado en fotos.

Pero también se utilizan pastas y esmaltes comerciales y hornos de nueva tecnología. Los recuerdos de viaje o “de domingo” de compras por una alfarería, hace que se fabriquen piezas como: los cerditos rojos, macetas, recuerdos de fiestas familiares son algunos ejemplos de los nuevos productos de Agost.

Los alfareros de Agost tienen fama por su habilidad en el torno. Todas las vasijas fabricadas en Agost están modeladas a mano con la herramienta del torno.

Pero hoy día los que más explotan las buenas arcillas de Agost son sin duda las fábricas de ladrillos y tejas, entre otros materiales de construcción. Aunque no lo parezca todas tienen sus antecedentes en las alfarerías donde sus fundadores recibieron los primeros conocimientos fundamentales de la materia prima, el barro.

Montañas de tierra de distintos colores llaman la atención al visitante que se acerca a Agost sea viniendo desde Alicante / San Vicente del Raspeig o desde Madrid / Novelda.

Sala 1 del Museo de dedicada a la alfarería utilizada para transporte y almacenamiento de agua.